sábado, 7 de abril de 2007

El agua de mar y las conservas



Hace ya algún tiempo había escuchado por medio de mi mamá y un grupo de amigos naturistas, que el uso del agua de mar podía ser extremadamente beneficioso para recuperar la salud en varias enfermedades humanas.
Luego buscando entre una cosa y otra llegué a un estudio hecho por un filósofo francés que por casualidad y mucha curiosidad se encontró investigando al mar y sus propiedades curativas.
Rene Quinnton, publicó en 1904 un ensayo llamado “ El agua de mar, medio orgánico”, en donde demuestra que hay una enorme similitud, fisiológicamente hablando, entre el agua de mar y el plasma humano que lo llevó a realizar muchos experimentos entre ellos uno de transfusiones de plasma marino por sanguíneo logrando la recuperación casi instantánea de animales desangrados. Otros males los cuales han sido tratados por este medio son: quemaduras, desnutrición, casi todo tipo de males de huesos y crecimiento, asma, obesidad, anorexia y bulimia, etc., etc., etc. …
Para aprovechar todas esas muy buenas cualidades debemos recoger el agua a 30 metros de la superficie y a 10 del fondo del océano, ya que ésta es la zona de penetración solar y en ella el agua es de excepcional pureza. Una vez recogida se transporta a un laboratorio mantenida a 4º C. Luego se esteriliza en frío para que no pierda sus propiedades terapéuticas y se pasa por un microfiltro de orificios de 0.22 micras. Con esta operación que dura menos de 48 horas se obtiene un agua de mar hipertónica de alrededor de 30 gramos de sales totales por litro.
Retomando el tema del agua marina, pero esta vez haciendo alusión a la parte gastronómica, he visto, leído y escuchado que también es muy usada para la limpieza, cocción y hasta conservación de productos que provengan de ese mismo medio ambiental. Es lógico pensar que si lavamos el pescado con la misma agua de donde proviene, tendremos una mayor conservación de sabores y nutrientes por lo que sería ideal.
Puede ser difícil, y así lo es, conseguir el agua tratada anteriormente, pero lo que si he obtenido aquí es dicho líquido sacado a esa distancia y profundidad y luego conservado a una temperatura idónea, con lo que tendríamos un excelente producto aunque no tan refinado y balanceado como el tratado en los laboratorios.
Lo mejor que he visto en cuanto a la cocción de pescados fue en un pequeño pueblo en el País Vasco español, llamado Hondarribia, donde muchos pescadores lavaban su pescado en agua marina, lo cocerían en una mezcla de esa agua con agua dulce, luego empezarían el proceso de envasado y marinado, con lo que más tarde obtenemos esos geniales atunes y bonitos en conserva que son tan famosos y buscados en toda esa gran y súper gastronómica región europea.

3 comentarios:

JEGR dijo...

Lamentablemente a mi parecer aquí en Venezuela no salimos de Mero, Pargo,Salmón y Atún. en un examen del ICC quería utilizar un PETO, si un pez parecido al pez espada pero con sabor muy sutil...
Tu como cocinero y ahora jefe de la cocina de malabar que pondrías en la carta para fomentar el consumo de los más de 3mil km de costas que tenemos.

Eduardo dijo...

Ya había escuchado del uso del agua marina para la cocción de pescado. Muy interesante. A ver si lo intento alguna vez. ¿Hace falta la distancia y profundidad?

Marta Elena dijo...

Cada día tu blog está mejor, me encanta la información que día a día nos regalas.